Facundo Maurin | 28 de octubre de 2021

Los caballos acompañan al hombre hace más de 3000 años, presentes en las más grandes historias de la humanidad y en sus mayores hazañas. Pero también son los protagonistas principales de los mitos más famosos junto a los dioses históricos de las distintas culturas como es el ejemplo de Pegasus, el caballo alado de la mitología griega con Zeus.

Hace miles de años por Asia Menor se creó la leyenda de los caballos celestiales bañados de oro por los dioses para los reyes de la región, una fuerte figura alabado por la sociedad, sin embargo, un caballo totalmente real. Se trata nada más ni nada menos que la de la raza Akhal Teke, la más bella de todas. Conocé la historia del caballo dorado.

El Akhal Teke es una raza única de Turkmenistán, un país de Asia central al norte de Afganistán e Irán, en donde son criados siendo uno de los más antiguos y especiales del planeta con un estimativo de 8.000 ejemplares en la actualidad, pero con un importante aporte en la historia del país acompañando a los soldados en la invasión soviética.

Anterior al Siglo XVII, cuando empezaron a formarse los conceptos de raza como tal, los Teke eran llamados como Niseus, pero debido a su posición geográfica cambió de nombre al actual haciendo referencia a los oasis turcomanos ya que estos animales se usaron en los caminos de las difíciles montañas por su gran resistencia física.

Akhal Teke – Oasis Turcomano

Las aptitudes de estos animales son verdaderamente espectaculares, pero son opacados por los fantásticos colores que pueden tener. Sin embargo, su cría es tan limitada que no se ha expandido por las principales sedes ecuestres. La piel es muy fina y el pelo es escaso y sedoso, contiene proteínas que emiten iridiscencias por la luz solar dándole un color metálico dorado o plateado haciendo creer que son bañados por metales preciosos. De todas maneras, no todos los ejemplares de la raza son así, se pueden encontrar caballos negros, alazanes y zainos y, anteriormente con pelajes leopardos, pero actualmente no son reconocidos por los Akhal Teke.

Debido al prolongado tiempo que no estuvo presente el sistema de razas con los registros fue difícil comprobar la veracidad de los mitos que se extendieron a lo largo de la historia, sin embargo, una de ellas confirma que Bucéfalo, el famoso caballo de Alejandro Magno, tenía sangre Teke. En la actualidad es uno de los símbolos nacionales de Turkmenistán, está considerado como «El caballo más bello del mundo» y su cria se extendió por territorio ruso, debido a su invasión e instalación en el país en 1890, usados por ellos para actividades militares y competencias de resistencia.

Los Akhal son extremadamente especiales en todo sentido. En 1935 lograron la hazaña recorriendo 4150km entre Asjabad (capital de Turkmenistán) y Moscú (capital de Rusia) en 84 días atravesando el desierto de Kara Kum con altas temperaturas y hasta 3 días sin beber agua ni alimentarse demostrando todo su potencial. Es por ello que deportivamente se han destacado en la disciplina de Endurance. No obstante, el Teke más exitoso fue Absent que brilló en Doma Clásica con el soviético Serge Filatou ganando dos medallas de oro y una de bronce en 3 Juegos Olímpicos entre 1960 y 1968 y siendo nominado como «Mejor caballo de deporte del mundo«.

Pero, ¿Por que un caballo tan precioso y capacitado deportivamente no se expandió por el mundo?. La respuesta es simple y no todo lo que brilla es oro. Una de las principales causas son los problemas de salud, muchos han sufrido el «síndrome del prostro desnudo«, una enfermedad exclusivamente de la raza que nacen sin pelo, sufren quemaduras graves y suele ser mortal y, hasta el día de hoy, no existe la cura. Además es muy común que sufran trastornos digestivos.

Otra de las razones es por su difícil carácter, se irritan fácilmente y son agresivos cuando están desmontados. Si bien suelen ser valientes y muy leales a sus dueños, cuentan con una personalidad fuerte y nerviosa que la mayoría de los jinetes prefieren evitar. También suelen ser muy costosos, sobre todo por sus colores que algunos ejemplares han llegado a costar 2 millones de dólares.

Por otro lado, la crianza está solo permitida en suelo turcomano y ruso, en Europa hay prohibiciones al respecto que no permiten criaderos Akhal Teke en el continente sin pasar dificultades administrativas. Algunos países buscan el crecimiento de esta raza, sin embargo, se necesitan caballos pura sangre de la raza para evitar malformaciones dificultando el acto.

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